La paz es fácil de mantener. Los primeros síntomas son fáciles de curar. Las raíces superficiales son fáciles de trasplantar. Los equipos dispersos son fáciles de alinear.
Un árbol del grosor de un abrazo crece de un brote diminuto. Un edificio de nueve pisos se levanta de tierra apilada. Un viaje de mil kilómetros comienza con el primer paso.
La gente falla en la línea de meta, cuidadosa en el lanzamiento, descuidada en el aterrizaje. Si mantienes la energía del lanzamiento hasta el aterrizaje, nunca fallarás.
Los maestros quieren el sistema, no el éxito.
Valoran el proceso, no el premio. No persiguen funciones raras y enseñan a los demás a no hacerlo tampoco. Ayudan a que todo vuelva a ser simple, pero nunca lo fuerzan.
Fácil. 易 aparece de nuevo. Prevenir e intervenir temprano comparten la misma sabiduría, poniendo el énfasis en actuar pronto para construir resiliencia.
Lo que está en reposo es fácil de sostener.
Lo que aún no ha aparecido es fácil de prevenir.
Lo que es frágil es fácil de romper.
Lo que es pequeño es fácil de dispersar.
Ya sabes cuál es el paso. Lo sabes desde hace tiempo.
Lo que te frena no es la falta de un plan, es la ilusión de que el plan tiene que estar completo antes de moverte.
No tiene que estarlo.
El viaje no necesita tu mapa.
Necesita que empieces a andar.
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