Quienes saben, construyen en silencio. Quienes hablan, no construyen nada.
Cierra tus publicaciones. Suaviza tus opiniones afiladas. Desenreda tus explicaciones complejas. Atenúa tu foco. Fúndete con el fondo.
Esta es la unión primordial.
Los maestros no pueden comprarse con elogios ni destruirse con críticas, ni elevarse con honores ni degradarse con humillaciones.
Por tanto, su valor es incalculable.
Su trabajo habla, ellos no. Sus sistemas actúan, ellos no. Sus resultados argumentan, ellos no.
En un mundo de ruido, el silencio es la señal definitiva.
Misterio. 玄 es seda teñida de negro profundo. La sabiduría integrada parece simple, captando la comunicación profunda y silente.
Quienes saben no hablan.
Quienes hablan no saben.
Cierra tu boca, cierra tus puertas, suaviza tu agudeza.
En una reunión, un participante explicó con todo lujo de detalles su modelo de negocio, cada métrica y cada posible escenario. Otro se enfocó en la visión y los principios clave, y luego respondió con precisión a las preguntas.
Al terminar, todos recordaban al segundo. Las conversaciones posteriores giraron en torno a él y a su forma de pensar.
No había necesitado demostrar todo lo que sabía para concitar el interés de los presentes.
Lo que no se dice ocupa más espacio que lo que se dice.
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